viernes, 20 de abril de 2012

Recemos a Charles Dickens

Ayer en el metro escuché al azar una conversación entre unos adolescentes. Uno de ellos comentaba que se había comprado un libro, "Oliver Twist". Por algo que añadió y ahora mismo no recuerdo, deduje que lo había hecho obligado por algún trabajo escolar. Afirmaba que le resultaba extraño leer un libro en papel, "ahora que estaba acostumbrado a hacerlo en el móvil".

No me considero un talibán ni nada parecido. No reniego de las nuevas tecnologías en el ámbito de la lectura. Sé que forman parte de nuestro futuro y, objetivamente, no es difícil encontrarle aspectos bastante positivos.

Lo que me preocupa es que en estos momentos, para uno de nuestros jóvenes, el hecho de coger un libro y abrirlo pueda resulta un suceso tan ajeno.

No hay comentarios:

Seguidores